
En Malawi, África la líder tradicional Theresa Kachindamoto se ha convertido en una figura clave en la lucha contra el matrimonio infantil.
Desde su posición de autoridad, ha anulado miles de uniones que involucraban a niñas, permitiendo que muchas regresen a la escuela y continúen con su educación.
Su labor también incluye acciones directas contra líderes locales que permiten estas prácticas, llegando a suspender a jefes tradicionales que no cumplen con las normas establecidas.
Además, trabaja con comunidades para cuestionar y transformar rituales considerados perjudiciales para mujeres y niñas.
Por tal motivo su enfoque ha generado impacto local e internacional, posicionando su trabajo como un referente en la protección de derechos y cambio social en aquel país.


