
De acuerdo con un análisis meteorológico se pronostica que la canícula comenzara a debilitarse a partir de la primera semana de septiembre, favoreciendo un incremento gradual en la intensidad y distribución de las lluvias y tormentas en el país.
Las regiones del noreste, norte y occidente del país serían las primeras en experimentar un aumento en la actividad de tormentas, extendiéndose progresivamente durante el transcurso del mes hacia otras zonas del norte, noreste, bajío y centro-sur del país.
También es importante resaltar que la actividad ciclónica en el Pacifico Nororiental podría incrementarse significativamente.


