
La crisis sanitaria por ébola en la República Democrática del Congo sigue agravándose y ahora golpea con fuerza al personal médico que enfrenta la enfermedad en primera línea.
La Organización Mundial de la Salud informó que 75 trabajadores sanitarios han resultado contagiados durante el actual brote, mientras que 17 de ellos han perdido la vida.
La situación ha encendido las alertas internacionales debido a las condiciones en las que médicos y enfermeras realizan su labor.
Autoridades consideran que el virus habría circulado durante varios meses antes de ser identificado oficialmente, lo que provocó que numerosos profesionales atendieran pacientes sin las medidas de protección adecuadas.
Este escenario ha dejado al descubierto las dificultades que enfrenta el sistema de salud congoleño para contener una de las enfermedades más letales del mundo.


