
Un potente sismo de magnitud 7.8 se registró en Filipinas, generando alarma entre la población y activando protocolos de emergencia en distintas regiones del país.
El movimiento telúrico fue percibido con intensidad en varias zonas, provocando evacuaciones preventivas y la movilización de cuerpos de emergencia.
Autoridades mantienen la evaluación de posibles daños en infraestructura, asi como el monitoreo ante posibles replicas.
Debido a la magnitud del evento, organismos de protección civil y monitoreo sísmico emitieron alertas y recomendaciones para la población en áreas cercanas al epicentro.


