
Un satélite perteneciente a la NASA podría reingresar a la atmósfera terrestre este 10 de marzo de 2026, tras más de una década en órbita.
La nave, identificada como Van Allen Probe A, pesa cerca de 600 kilogramos y su descenso se adelantó varios años debido a la fuerte actividad solar.
De acuerdo con estimaciones de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, el reingreso podría ocurrir alrededor de las 5:45 de la tarde (hora de Ciudad de México), con un margen de error de aproximadamente 24 horas.
Aunque no se puede predecir con exactitud dónde caerán los restos, la mayor probabilidad es que terminen en el océano.


